La aplicación del programa Aprendo Leyendo comenzó a mostrar avances en las aulas del primer ciclo de las escuelas primarias de Chaco, según destacaron docentes que participan de la propuesta.
Entre los principales cambios señalados aparecen una mayor fluidez lectora, mejoras en la comprensión, más interés de los estudiantes por los libros y un acompañamiento más activo de las familias en el proceso de alfabetización.
Los materiales se incorporaron al trabajo diario en el aula
La iniciativa, impulsada para fortalecer la enseñanza de la lectura, incluye libros y cuadernillos destinados a acompañar las prácticas pedagógicas. Aunque al inicio representaron un desafío para los equipos docentes, con el avance de la implementación pasaron a formar parte de las actividades cotidianas.
Durante el encuentro de capacitación de Aprendo Leyendo, realizado el pasado viernes en el Domo del Centenario, una docente valoró el impacto de los recursos desde su llegada a las escuelas: “Desde el minuto en que estuvo el libro en mano de los docentes y en mano de los niños fue aprovechado”.
Los docentes consultados remarcaron que los progresos fueron más notorios en los primeros grados. Uno de ellos sostuvo que, con estos materiales, “los chicos aprendieron a leer mucho más rápido que antes”, al destacar su utilidad como apoyo para el trabajo diario.
Más vínculo con los libros y participación de las familias
Otro de los efectos mencionados fue la relación que los estudiantes comenzaron a construir con los textos. Según las experiencias recogidas, los niños incorporaron los libros a sus rutinas, los llevan consigo y buscan compartir sus avances con docentes y familiares.
El acompañamiento en los hogares también fue señalado como un factor clave. La disponibilidad de materiales permitió que las familias participaran con mayor frecuencia en las actividades y fortalecieran el contacto con la escuela.
Incluso, algunos docentes indicaron que los avances de los chicos motivaron a adultos a retomar sus propios estudios para poder acompañarlos mejor en el proceso de alfabetización.
El desafío de ampliar las estrategias a toda la primaria
Los resultados también fueron advertidos en experiencias que no llegaron a cubrir todo el ciclo lectivo. “En ese medio año ya se vieron los resultados, ya sea en la lectura y en la comprensión”, relató una docente, quien además destacó el interés de los estudiantes por continuar trabajando con los distintos cuadernillos.
La propuesta apunta a desarrollar habilidades específicas mediante actividades simples y concretas, vinculadas con el reconocimiento de letras, la escritura, la lectura y la comprensión. A través de consignas y recursos visuales, los alumnos avanzan según sus propios procesos de aprendizaje.
Para las próximas etapas, los docentes plantean la necesidad de seguir fortaleciendo la fluidez y la comprensión lectora, además de extender estas estrategias a los diferentes ciclos de la escuela primaria.




