La derrota ante Independiente Santa Fe por los octavos de final de la Copa Sudamericana cerró el ciclo de Eduardo Coudet como entrenador de River. El técnico comunicó su salida en conferencia de prensa y el plantel quedó bajo la conducción interina de Leonardo Ponzio.
La decisión llegó después de una eliminación dolorosa, resuelta por penales, y en medio de un clima cada vez más tenso entre los hinchas y el equipo. Coudet ya venía cuestionado por los resultados del segundo semestre.
Una decisión que tomó forma en el vestuario
Después del partido del miércoles por la noche, Coudet decidió no hablar ante los medios para evitar una declaración “en caliente”. Luego se reunió con dirigentes en el vestuario y allí terminó de definirse su renuncia.
El entrenador ya había dejado una advertencia a principios de agosto, tras la caída con Tigre en Victoria: “Si veo que no se empiezan a dar los resultados no le voy a hacer mal a River ni a los hinchas, ni a esta dirigencia que confió en mí”.
La eliminación internacional aceleró un desenlace que venía madurando por la seguidilla de malos resultados y por el rechazo de buena parte del público en la previa de los partidos.
Ponzio dirigió la práctica y mira el partido con Banfield
Con la salida de Coudet confirmada, Leonardo Ponzio quedó al frente del plantel como técnico interino. Su primera tarea fue dirigir el entrenamiento de la tarde, ya con el foco puesto en el cruce ante Banfield, programado para el domingo a las 15.
En River valoran la buena relación de Ponzio con el grupo. Incluso, no descartan ofrecerle un contrato en 2027 si la respuesta deportiva acompaña durante esta etapa.
Mientras tanto, en Núñez empezarán a analizar candidatos para el próximo año. Entre los nombres mencionados figuran Hernán Crespo, Pablo Aimar, Gabriel Milito y Diego Cocca, aunque las situaciones contractuales aparecen como un obstáculo.
Cinco meses que terminaron con una fuerte crisis deportiva
Coudet había llegado a River en marzo, luego del segundo ciclo de Marcelo Gallardo. Su arribo contaba con respaldo, pero el equipo acumuló derrotas que marcaron el desgaste de su gestión.
En su paso por el club perdió el Superclásico ante Boca, la final del Torneo Apertura contra Belgrano, quedó eliminado de la Copa Argentina frente a Aldosivi y llegó a seis caídas consecutivas en torneos de AFA, la peor serie del club en el profesionalismo.
El malestar también se trasladó al Monumental. Tras la eliminación ante Independiente Santa Fe, hinchas de River volvieron a manifestarse en el hall, con una fuerte presencia policial. Allí se escucharon reclamos como “que se vayan todos” y el pedido por el regreso de Ramón Díaz, aunque su nombre no figura entre las opciones que maneja la dirigencia.




